En un paso decisivo para la defensa del territorio y la soberanía nacional, el gobierno de la presidenta Xiomara Castro logró la reversión de 332 concesiones mineras que habían sido otorgadas de manera ilegal e irregular durante administraciones anteriores, marcando un hito en la recuperación de los bienes comunes del pueblo hondureño.
La medida forma parte de la política de refundación del Estado impulsada por Xiomara Castro, orientada a poner fin a los abusos cometidos bajo el modelo extractivista que
durante años favoreció intereses privados en detrimento de las comunidades, el medio ambiente y la autodeterminación nacional.
Con esta decisión, el Estado recupera el control sobre amplios territorios que habían sido concesionados sin respeto a la ley ni a la voluntad popular.
La reversión de estas concesiones representa un alivio para comunidades afectadas por la contaminación, el despojo de tierras y la criminalización de la protesta social. Asimismo, envía un mensaje claro de que la protección de los recursos naturales y los derechos de los pueblos está por encima de los intereses económicos de unos pocos.
Organizaciones ambientales, movimientos sociales y defensores del territorio han valorado esta acción como un avance significativo hacia un modelo de desarrollo justo y sostenible, que prioriza la vida, la salud y el bienestar colectivo por encima del lucro.
Con esta decisión histórica, el gobierno de la presidenta Xiomara Castro reafirma su compromiso con la defensa de la soberanía nacional, la justicia ambiental y la construcción de una Honduras digna, en la que los recursos naturales sean protegidos y administrados en beneficio del pueblo






