El Gobierno de la República de Honduras continúa avanzando con paso firme en su agenda de desarrollo e integración territorial junto con la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), a través de la supervisión del proyecto de pavimentación con concreto hidráulico del tramo carretero Danlí–Trojes, una de las obras de infraestructura vial más importantes para la zona oriental del país. Esta iniciativa estratégica refleja el compromiso de la presidenta Xiomara Castro con la modernización de la red vial nacional, la dinamización económica y la mejora de la calidad de vida de las comunidades.
El proyecto carretero Danlí–Trojes comprende una longitud total de 77.98 kilómetros y se ejecuta en tres fases o lotes, permitiendo una planificación técnica eficiente y un seguimiento riguroso de los avances físicos y financieros. La obra es financiada con fondos del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), a través del Programa de Carreteras Resilientes de Honduras (PCR-HN), un esquema orientado a construir infraestructura sostenible, segura y adaptada a las condiciones climáticas del país.
La Fase I corresponde al tramo Danlí–El Empalme, con una extensión de 22.80 kilómetros y una inversión aproximada de 17 millones de dólares. Esta sección resulta clave para mejorar el acceso desde la cabecera departamental de El Paraíso hacia las comunidades intermedias, reduciendo tiempos de traslado y costos logísticos para productores, comerciantes y transportistas.
La Fase II abarca el tramo El Empalme–Chaparral, con una longitud de 27.59 kilómetros y una inversión de 21 millones de dólares. En esta etapa se consolida la conectividad rural, facilitando la movilización de productos agrícolas, especialmente granos básicos y café, que constituyen una parte fundamental de la economía local.
Finalmente, la Fase III contempla el tramo Chaparral–Trojes, también de 27.59 kilómetros, con una inversión estimada de 25 millones de dólares. Este segmento es considerado estratégico por su cercanía a la frontera con la República de Nicaragua, lo que permitirá fortalecer el comercio transfronterizo, la integración regional y las oportunidades de desarrollo económico en el oriente hondureño.
Durante las jornadas de supervisión, autoridades del sector infraestructura destacaron que el uso de concreto hidráulico garantiza una mayor durabilidad de la vía, menores costos de mantenimiento y mayor resistencia ante fenómenos climáticos extremos, alineándose con la visión del Gobierno de construir carreteras resilientes y de largo plazo.
Este proyecto forma parte de la política de inversión pública promovida por la presidenta Xiomara Castro, quien ha priorizado la infraestructura como un pilar fundamental para la reactivación económica, la generación de empleo y la reducción de las desigualdades históricas entre regiones. Bajo su liderazgo, el Estado hondureño ha fortalecido la cooperación con organismos multilaterales como el BCIE, orientando los recursos hacia obras que generan impacto social y productivo.
El corredor vial Danlí–Trojes no solo mejorará la movilidad y la seguridad vial, sino que también impulsará el turismo, el comercio y la integración fronteriza, posicionándose como una arteria clave para la competitividad regional. Con este tipo de proyectos, el Gobierno reafirma su compromiso de seguir construyendo y conectando Honduras, sentando las bases para un desarrollo inclusivo y sostenible.

















