Con el objetivo de impulsar el desarrollo económico, mejorar la movilidad y fortalecer la integración regional, el Gobierno de Honduras entregó oficialmente el tramo carretero Ocotepeque – Aduana Terrestre El Poy, una obra estratégica que consolida la conexión terrestre entre Honduras y El Salvador. La inauguración fue encabezada por la Presidenta Xiomara Castro, junto a autoridades de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), como parte de la política de inversión en infraestructura vial orientada a reducir brechas históricas en el occidente del país.
El tramo entregado comprende 10 kilómetros de carretera construidos con concreto hidráulico, una tecnología que garantiza mayor durabilidad, resistencia y seguridad para los usuarios. Esta obra forma parte de un megaproyecto de 95.6 kilómetros que abarca importantes segmentos de las rutas CA-4 y CA-10, corredores clave para el comercio nacional e internacional. La inversión total para este tramo asciende a 299.7 millones de lempiras, reflejando el compromiso del Estado con el desarrollo sostenible y la modernización de la red vial.
La carretera Ocotepeque–El Poy representa una mejora sustancial en la conectividad fronteriza, facilitando el tránsito de mercancías, personas y servicios entre Honduras y El Salvador. Se estima que más de 150 mil personas se beneficiarán de manera directa con esta obra, que no solo reduce los tiempos de traslado, sino que también incrementa la seguridad vial para conductores, transportistas y comunidades aledañas. Además, se proyecta que hasta 6,000 vehículos diarios circularán por esta vía, mejorando significativamente la movilidad en la región.
El impacto de esta infraestructura va más allá del transporte. La rehabilitación y modernización de esta ruta fortalece el comercio transfronterizo, dinamiza el turismo y crea condiciones favorables para la inversión privada. El occidente del país, históricamente afectado por limitaciones en infraestructura, encuentra en este proyecto una oportunidad para integrarse de manera más competitiva a los mercados nacionales y regionales, potenciando su desarrollo económico y social.
La obra, con una inversión de 299.7 millones de lempiras, beneficia a más de 150 mil personas y refuerza el comercio, el turismo y la seguridad vial en el occidente del país.
Durante el acto de entrega, las autoridades destacaron que la construcción de carreteras modernas y seguras es una prioridad para el Gobierno, ya que representa un motor fundamental para la generación de empleo y el crecimiento económico. La ejecución del proyecto generó múltiples fuentes de trabajo directo e indirecto, contribuyendo a la reactivación económica local y fortaleciendo las capacidades productivas de la región.
Asimismo, la nueva vía mejora el acceso a la Aduana Terrestre El Poy, uno de los pasos fronterizos más importantes del país, optimizando los procesos logísticos y reduciendo costos para el transporte de carga. Esto se traduce en mayor competitividad para los productores hondureños y en mejores condiciones para el intercambio comercial con los países vecinos, especialmente con El Salvador.
La Presidenta Xiomara Castro subrayó que este tipo de proyectos representan mucho más que obras de concreto y asfalto, ya que simbolizan oportunidades, integración y progreso para las comunidades. El fortalecimiento de la red vial nacional forma parte de una visión de desarrollo inclusivo, que prioriza las zonas históricamente rezagadas y promueve una distribución más equitativa de la inversión pública.
Con la entrega del tramo Ocotepeque–El Poy, Honduras da un paso firme hacia la consolidación de una infraestructura moderna y funcional, capaz de responder a las necesidades actuales y futuras del país. Esta carretera no solo une fronteras, sino que también abre caminos hacia el desarrollo, la seguridad y el bienestar de miles de familias en el occidente hondureño.













