En el marco de la IV Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo organizada por las Naciones Unidas, la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, logró la consolidación de un paquete financiero estratégico que asciende a los 400 millones de dólares. Estos fondos, gestionados mediante acuerdos con el Gobierno de España y el Fondo OPEP, marcarán un antes y un después en la infraestructura y el tejido social del país.
Un impulso sin precedentes a la conectividad
El pilar central de esta gira europea fue la ratificación de un préstamo por 350 millones de dólares (300 millones de euros) con el Reino de España. Este capital será inyectado directamente en proyectos de infraestructura resiliente, con especial énfasis en la modernización de la red vial nacional.
“Este acuerdo no solo representa cemento y asfalto, sino la conectividad necesaria para que nuestros productores y el sector turístico alcancen su máximo potencial”, señalaron fuentes oficiales tras la firma con el presidente Pedro Sánchez.
Justicia social y grupos vulnerables
Complementando la inversión en infraestructura, la mandataria hondureña formalizó un convenio por 50 millones de dólares con el Fondo OPEP para el Desarrollo Internacional. Estos recursos están destinados específicamente a:
- Empoderamiento femenino: Programas de crédito y capacitación.
- Inclusión: Proyectos de asistencia para personas con discapacidad.
- Pueblos Originarios: Desarrollo integral en comunidades históricamente postergadas.
Hacia una nueva arquitectura financiera
La participación de Honduras en esta cumbre no solo fue económica, sino también política. Castro reafirmó su postura sobre la necesidad de reformar los sistemas de financiamiento global para que países en desarrollo puedan acceder a créditos con tasas justas y condiciones sostenibles, permitiendo enfrentar los retos del cambio climático sin hipotecar el futuro de la nación.






