En un paso decisivo hacia la protección de la dignidad humana, el Gobierno de Honduras ha oficializado la creación del Consejo de Gobernanza Migratoria (2024). Este nuevo organismo interinstitucional surge como el eje rector para transformar la gestión de la movilidad humana en el país, alejándose de enfoques punitivos para centrarse en la protección integral de los derechos fundamentales.

Un frente unido por la dignidad
El Consejo no opera de forma aislada; integra a nueve secretarías de Estado —incluyendo Relaciones Exteriores, Derechos Humanos y la Secretaría de la Niñez (SENAF)— para garantizar que cada eslabón de la cadena migratoria sea atendido. La prioridad es clara: salvaguardar a los grupos en situación de vulnerabilidad, como menores no acompañados y mujeres, bajo el principio de reunificación familiar.
“La migración es un derecho, no un delito. Este Consejo asegura que el Estado hondureño acompañe a sus ciudadanos en cada paso del camino”, destacaron autoridades durante la instalación coordinada por el Instituto Nacional de Migración.
Más que políticas: Acciones concretas
El brazo ejecutor de esta iniciativa ya muestra resultados a través del programa “Hermana, Hermano, Vuelve a Casa”. Esta estrategia no solo recibe al retornado con asistencia médica y psicológica, sino que facilita su reinserción real mediante:
- Apoyo Económico: Bonos de alimentación gestionados a través de BANASUPRO.
- Reinserción Educativa: Cupos inmediatos para que ningún niño pierda su año escolar.
- Emprendimiento: Capital semilla para transformar la experiencia migratoria en desarrollo local.
Con esta estructura, Honduras se posiciona bajo los lineamientos del Pacto Mundial para la Migración, demostrando que la gobernanza moderna se construye con empatía, eficiencia y, sobre todo, justicia social.





