El Gobierno de Honduras oficializó este 25 de marzo la ruptura de relaciones diplomáticas con Taiwán, poniendo fin a más de 80 años de vínculos bilaterales. La decisión fue comunicada a través de un pronunciamiento oficial emitido por la Secretaría de Relaciones Exteriores, en el cual el país adopta formalmente la política de “una sola China”.
En el comunicado, el Estado hondureño reconoce que existe una sola China en el mundo y que la República Popular China es el único gobierno legítimo que la representa. Asimismo, se establece que Taiwán forma parte inalienable del territorio chino, razón por la cual Honduras notificó a las autoridades taiwanesas la ruptura inmediata de relaciones diplomáticas, comprometiéndose a no mantener ningún tipo de vínculo o contacto oficial en adelante.
CONDICIONES ECONÓMICAS Y FIN DEL VÍNCULO
Previo a la ruptura, el Gobierno de Honduras planteó a Taiwán una serie de condiciones económicas para continuar la relación bilateral, las cuales fueron calificadas por la isla asiática como un “alto precio”. Ante la falta de acuerdo, la administración de la presidenta Xiomara Castro decidió iniciar relaciones diplomáticas con la República Popular China.
El canciller Eduardo Enrique Reina explicó que Honduras solicitó un incremento de la cooperación financiera, pasando de 50 a 100 millones de dólares anuales para los programas de desarrollo que se ejecutaban en el país. Además, se propuso el acceso a préstamos blandos para refinanciar deudas existentes.
Por su parte, el vicecanciller Antonio García detalló que una de las principales solicitudes fue un préstamo de 2,000 millones de dólares, destinado a la compra de deuda de alto interés, con el objetivo de reestructurarla en condiciones financieras más favorables. Sin embargo, Taiwán no dio una respuesta positiva a estas peticiones.

HONDURAS MANTENDRÁ SUS COMPROMISOS FINANCIEROS
A pesar de la ruptura diplomática, el Gobierno hondureño aseguró que cumplirá con sus obligaciones financieras adquiridas con Taiwán. Actualmente, Honduras mantiene una deuda aproximada de 600 millones de dólares con instituciones bancarias taiwanesas, producto de diversos financiamientos otorgados durante años de cooperación.
Entre estos compromisos figura un préstamo de 100 millones de dólares otorgado en 2015, con un plazo de 20 años y un período de gracia de 10 años y medio. Las autoridades confirmaron que la ruptura política no exime al país de sus responsabilidades financieras.
“Las deudas se pagan, exista o no relación diplomática. Honduras honrará sus compromisos porque son obligaciones adquiridas como Estado”, afirmó el vicecanciller García.
Con esta decisión, Honduras abre una nueva etapa en su política exterior, alineándose con la República Popular China y apostando por una mayor cooperación e inversión que contribuya al desarrollo económico y social del país.
Fuente de la noticia: El Heraldo





