El Gobierno de Honduras, a través de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y con financiamiento del Banco Mundial, avanza en la implementación del Proyecto de Seguridad Hídrica en el Corredor Seco, una iniciativa estratégica que busca mejorar el acceso al agua, fortalecer la producción agrícola y elevar la calidad de vida de miles de familias.
El proyecto contempla la construcción de cinco reservorios, la protección de microcuencas y la ejecución de planes de manejo ambiental en los municipios de La Venta, Curarén, La Paz e Intibucá, además de brindar asistencia técnica a productores locales. Paralelamente, se impulsa el fortalecimiento de la gobernanza del agua, promoviendo la participación ciudadana a nivel nacional, regional y local.

Comunidades de Curarén, La Venta, La Paz, Intibucá, Nacaome, San Lorenzo, Pespire y San Antonio de Flores, muchas de ellas históricamente sin acceso al servicio, se verán beneficiadas con agua potable, saneamiento, riego agrícola y energía limpia, reduciendo su vulnerabilidad ante sequías e inundaciones.
Con una inversión total de US$65.5 millones, el proyecto permitirá, en un plazo de cinco años, una mejora sustancial en la prestación del servicio de agua en las principales cuencas del Corredor Seco, consolidándose como una apuesta clave por el desarrollo sostenible, la seguridad hídrica y el bienestar de las poblaciones más vulnerables del país.






